
Ese tremendo ente oscuro
Que te plaga de temores
Y te embarga de amor
Y te llena de odio,
De amor hacia esa persona
Que, acunada por virtudes y defectos,
Hace lo tuyo perfecto,
Que a tus ojos ella ya lo es;
De odio hacia esa otra
Que, sin importarle tus afectos,
Se embelesa y engalana
Privando de tu presencia
A tan bella criatura,
Sin más perverso ánimo
Que provocar dolor y duda.
Y, aunque escasos son sus momentos,
Son intensos ratitos de locura,
Sufrimiento y oculto temor
De perder siquiera un ápice de amor,
Sentimiento o comprensión.
Sin querer te sumerge
En una eterna marea negra
Con oscilantes tramos de ahogo
Y escasos de respiro.
Tan sólo deseas que regrese
A ti tu dulce cariño,
Para privarte así
De las ataduras de tu corazón.
Y cuando así sucede
Soleado se vuelve el día,
Aún por tormenta siendo castigado,
Porque vuelve a ti
Tu tesoro más preciado,
Tu anhelo más sagrado,
Vuelve a ti
Y todo,
De momento todo,
Queda olvidado,
La tormenta de odio pasa
Y el mar de tu corazón se serena
Y te encuentras navegando,
De nuevo,
En las aguas de un amor profundo.
libro “Bajo la piel de alma” de Victor Morata Cortado

Despues de que perdiera a esa persona tan especial para mi y que entrara en ese pozo sin fondo lleno de oscuridad, se cruzó en mi vida alguien que no solo ha conseguido sacarme de ese infierno, como dije anteriormente, ha conseguido devolverme la sonrisa, la alegria, la ilusion y el sentir.




